CON una exhuberante flora y una variada fauna, el Parque Nacional Chagres sigue estando en la mira de los conservacionistas.
Está situado en las provincias de Panamá y Colón a 40 kilómetros por carretera desde la ciudad de Panamá.
Sus bosques, además de producir más del 40% del agua que requiere el Canal de Panamá para su funcionamiento, proporcionan toda el recurso potable que se consume en las ciudades de Panamá y Colón.
Para proteger este valioso parque varias organizaciones aportan su granito de arena.
En ese sentido, además de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), la Fundación Natura conformada en 1991, es una de ellas.
Según Zuleika Pinzón, directora ejecutiva de la fundación, los fondos que se utilizan provienen de un fideicomiso que se creó en 1995.
Se trata de un fondo patrimonial de 25 millones que fueron aportados por el gobierno de los Estados Unidos.
Pinzón indicó que el capital ahora es de 33 millones de dólares, de los que han invertido 13 millones en apoyo a iniciativas ambientales de organizaciones no gubernamentales, entidades educativas y grupos comunitarios, así como a las actividades y operaciones del Sistema Nacional de Áreas Protegidas que administra la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Indicó que actualmente las labores para la conservación del parque Chagres están orientadas a la contratación y alimentación de 17 guardaparques, uniformes, gasolina, útiles de oficina, equipo de movilización, infraestructura, entre otras necesidades.
En el Parque Nacional Chagres se pueden observar árboles de guayacán, cedro, maría, caoba, mango, aguacate, marañón, algarrobo, guanábana, entre otros.
Entre su fauna están el mono araña, tucanes, las salamandras endémicas, el pájaro carpintero, tapir, el águila arpía y el jaguar.
Redoblan esfuerzos para conservar parque Chagres
Este sitio nacional fue creado en el año de 1985 y su extensión es de 129 mil hectáreas.