Si bien los resultados con el mosquito transgénico han demostrado disminuir la población del Aedes aegypti en áreas infestadas, ahora surge la advertencia de que esta herramienta puede ocasionar que al desplazarse de su ecosistema a este zancudo, esas zonas puedan ser pobladas por el Aedes albopictus, vector transmisor del virus chikungunya.
Un estudio realizado por científicos del Instituto Smithsoniam de Investigaciones Tropicales revela que es posible que el experimento haya puesto en marcha, sin querer, un juego ecológico de “cortarle la cabeza a la hidra”, sustentado en la liberación del Aedes transgénico en la comunidad de Nuevo Chorrillo, Arraiján.
Las investigaciones llevadas a cabo por José Loaiza y Matthew Miller sustentan que dada la capacidad del Aedes de dispersarse a través de las redes de carreteras, las poblaciones del aegypti podrían restablecerse sin la liberación continua de los transgénicos, así como que la otra probabilidad es que el albopictus o mosquito tigre podría llenar el nicho que el aegypti ocupaba.

Las dos especies de mosquitos son tan ecológicamente similares que, al reducir las poblaciones de A. aegypti, las posibilidades de que el A. albopictus los vaya a desplazar competitivamente puede aumentar, comentó Miller dentro del estudio.
Lorenzo Cáceres, entomólogo del Instituto Conmemorativo Gorgas, coincide con este planteamiento, aunque explicó que entre el aegypti y albopictus se ha comprobado que el primero es un mayor transmisor del dengue. Agregó que habría que hacer un estudio para ver en las áreas de alta transmisión, cuál de los vectores es el que más lo contagia’.
Igualmente se tendría que hacer una investigación para ver si el hecho de que el mosquito tigre ocupe el hábitat que deja el aegypti incremente la transmisibilidad del chikungunya, “ya que hasta ahora no se ha comprobado”, enfatizó Cáceres.
Tanto Miller como Loaiza recomienda a las autoridades sanitarias fumigar los vehículos en los puestos de control del gusano barrenador para prevenir que el mosquito tigre llegue a la Península de Azuero y Bocas del Toro en Panamá, donde no ha sido detectado.
La herramienta contra el dengue debe ser evaluada
Todavía no se ha logrado, por parte del Instituto Conmemorativo Gorgas, entregar los resultados del estudio en campo del mosquito
transgénico. Según el ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, los logros de este proyecto han demostrado ser positivos, ya que se ha alcanzado un 92% de reducción de la población del Aedes aegypti, pero deberán ser evaluados primero para ver si toman la decisión de que se emplee como una herramienta en el combate contra el dengue. De esto también depende que se apruebe llevar a cabo la segunda fase de liberación en una zona de alta infestación.
Estudio
- Detectada en el 2013 en el Caribe, la enfermedad se propagó de forma explosiva en las Américas en el 2014.
- La llegada del chikungunya a Panamá llevó a los científicos del Smithsonian a examinar cómo la actividad humana propaga a su mosquito vector.
- Coincidentemente, el primer caso de transmisión local de chikungunya apareció en Panamá en mayo, cuando también se liberaron los primeros mosquitos modificados.