“Es necesario aprobar unas reformas constitucionales que disipen las dudas sobre la selección de los magistrados de la Corte, es por ello que se debe apuntar a escoger un modelo de selección que disipe las dudas ciudadanas en torno a la independencia de criterio e imparcialidad de los elegidos, que incluya un mecanismo autónomo con la participación de los poderes públicos, sociedad civil y entes académicos.
La administración de justicia demanda un fortalecimiento que asegure el efectivo cumplimiento de los derechos y garantías ciudadanas.
Se deben promover debates amplios que permita a la ciudadanía el mayor escrutinio sobre los magistrados”.