El aumento que se ha dado en los últimos años en la cifra de menores embarazadas es asociado al elevado desarrollo que
existe en Panamá, el cual no refleja una mayor estabilidad social y en su lugar debilita
a las familias que es el motor principal de los valores, según destaca el sociologo Marcos Gandásegui.
Y es que al debilitarse el entorno familiar-admite el especialista-se da un
relajamiento en la estructura entre padres e hijos, lo que podría ser un factor
que influya en el aumento de los casos.
Agrega que este es un fenómeno que es visto de manera normal, no solo en
nuestro país sino a nivel mundial, por lo que apuesta a que se cambie la
estructura social en búsqueda de una solución.
"Es un problema que no tiene estratos sociales, es relativo sólo con la
única diferencia que las familias pudientes, utilizan sus recursos para
solucionar la situación de otras maneras (abortos)".
¿Qué hace falta?
Para el sociólogo, fortalecer la familia con valores es primordial. "En la
medida en que se fortalezca la familia, veremos como se disminuyen los embarazos
en las adolescentes" .
"Para ello se necesitan políticas sociales a nivel nacional que lo
garanticen un mejor sistema educativo para los niños y un buen sistema de
salud, todo en función del núcleo familiar", aseguró a panamaamerica.com.pa.
Una nota publicada hoy en la edición impresa de Panamá América señala
que en los tres últimos años la cifra de menores embarazadas incrementó a unos 4
mil 706 casos, 262 menores más que en el quinquenio 2005 a 2009.