Carlos Díaz se muestra pesimista y hasta ve en el reordenamiento vial en Calidonia y Bella Vista, que rige desde las 6:00 de la mañana de hoy, un incierto destino.
Él, quien conduce un bus de la ruta Santa Librada-Transístmica desde hace 5 años, dice que se empeorará el tranque en Perejil con los buses que entran por la calle detrás del IJA del Casino.
Para Díaz, con palabras precisas, "es complicado", visualiza los giros a la izquierda a la altura del Banco Nacional en Avenida Perú y el que conducirá a la estrecha calle para luego doblar a la derecha y salir a la avenida Nacional.
Lamenta que la medida se haga por el Transmóvil, pero afectando a los transportistas y usuarios.
Mayereno Parker, dirigente de la piquera de Veranillo, coincide con Díaz, pero es más drástico: "no se quién es el ocurrente que ha hecho esos cambios viales porque están pésimamente mal".
Habla de tranque, inseguridad y lo complicado del tráfico por lo angosto de la calle detrás del IJA del Casino.
"Nos van a meter en la boca del lobo, estamos a unos cuantos pasos de Cabo Verde", denuncia.
El dirigente alega que en la parada de Hossana, más iluminada, no hay seguridad, "qué se espera es los callejones".
Parker sostiene que después de la 6:00 p.m. no hay seguridad, además no se mejoró la vía al salir a la avenida Nacional.
En esa terminal hay 300 buses entre las rutas de Transístmica y Tumba Muerto.
Contrario a eso, Luis Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional de Transporte (CANATRA), destaca que se reunieron hace 2 meses con las autoridades.
Lo que plantearon fue que haya policías en los giros y la solicitud de un agente a la salida de la avenida Nacional o un semáforo.
Parker asegura que Rodríguez no representa a los transportistas.
Sin embargo, para Rosa Pérez, dirigente de la piquera de Don Bosco, el reordenamiento vial se deber ver en función de lo que piensan los usuarios.
Según Alberto Ortega, presidente de la piquera de Torrijos-Carter, lo que rige a partir de hoy es un componente del programa de modernización.
"Todos los cambios tienen al principio algunos problemas. Vamos a esperar tenemos que ser positivos", precisa.
Ricardo Ortega, de la terminal de Tocumen, informa que no están deacuerdo con los cambios, porque hay inseguridad para conductores y usuarios en los lados de Curundú, pero estarán vigilantes.