Residentes de El crisol rechazan la construcción de un centro comercial y 22 torres de 30 pisos cada una que en total sumarían unos 3,900 nuevos apartamentos.
Conrado Sanjur, morador del lugar asegura que este proyecto podría afectar la entrada y salida de la barriada, el alcantarillado y la tranquilidad de las personas con edad avanzada.
La preocupación de los moradores consiste en que cuando el proyecto termine tendrán más de 15,000 nuevos vecinos que usarían la misma vía Tocumen que ellos usan lo que se traduciría en un caos automovilístico, ademas del problema del ruido de los buses.
Denunciaron además que ya ellos tienen otros problemas colaterales de agua, basura y aguas residuales y aunque han solicitado a las autoridades que hagan una inspección no han tenido respuesta.