La desesperación por la falta de agua se apoderó de los residentes de los multifamiliares Los Libertadores que cerraron por varios minutos uno de los carriles de la vía Ricardo J. Alfaro como medida de presión para que les sea asignado con carro cisterna con el líquido.
Los manifestantes que aseguran tenían más de cinco días sin el vital liquido, amenazaron con cerrar un segundo carril si no les era enviado un carro cisterna, sin embargo minutos después llegó el camión que fue acaparado desesperadamente por los residentes de los edificios.
Al igual que en Los Libertadores, moradores de diferentes sectores aguardan en las entradas de sus barridas la llegada de los cisternas para abastecerse de agua.
Pese a que el Gobierno ha dispuesto 12 centros de acopio con 65 carros cisternas que este lunes sería reforzado con 11 cisternas adicionales, las personas esperan como gorgojos la llegada de estos vehículos.
En el centro de la ciudad y en el distrito de San Miguelito miles de panameños sufren un racionamiento de agua debido a la baja productividad en la planta potabilizadora de Chilibre producto de los altos niveles de turbiedad en el lago Alajuelas, que para este lunes se mantenía en 140 unidades, según el último reporte del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN).
En las diferentes redes sociales los panameños descargan su descontento por la situación, han dejado de beber agua directamente, algo de lo que se ufanaban por ser considerada "la más pura del mundo", y se resignan a comprar el líquido embotellado, enfrentándose también a la especulación y la escasez.
Con datos de Jesús Simmons.