El cierre de la estación televisiva venezolana RCTV (Radio Caracas Televisión) es un tema en el que el presidente de Panamá, Martín Torrijos, prefiere no meterse.
Según dijo ayer durante una rueda de prensa en Brasil, cerrar la televisora "es una decisión soberana del gobierno venezolano".
Estas palabras hicieron saltar los resortes en Panamá, donde provocaron reacciones de asombro y furia.
La ex presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, calificó de "lamentables" las palabras de Torrijos, porque lo que pasa en Venezuela "se vivió aquí durante 21 años de dictadura (..) y hay que recordar que la democracia se construye con libertad de expresión".
Guillermo Ford, ex vicepresidente panameño, dijo que la posición de Martín Torrijos "es vergonzosa", porque con su actitud apoya el atropello a la libertad de expresión.
Los panameños, "por el pasado reciente", tenemos todo el derecho de opinar, dijo Ford, quien añadió: "Como ciudadano me siento ofendido con semejantes declaraciones".
"El inminente cierre de RCTV es una situación que no solo afecta a Venezuela, sino a toda la región", aseguró por su parte José Raúl Mulino, presidente del Partido Unión Patriótica.
Mulino asegura que no puede considerarse como un conflicto interno, sino como una violación a la democracia, que trasciende fronteras.
"En este caso, hay una violación a la Carta Democrática Interamericana, de la cual Venezuela es signatario, por ello, Panamá, como sede de la Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), debe pronunciarse", dijo Mulino.