DESPUÉS DE tres días que el Juzgado Primero, del circuito de Veraguas, dictara un fallo condenando al sacerdote Roberto González Chávez, monseñor Oscar Mario Brown jefe de la Diócesis de Santiago y presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, "destapa" el hermetismo que ha predominado en el caso.
Monseñor Brown expresó que en este caso, solo resta esperar que se agoten los procesos judiciales pertinentes, "es decir el recurso de apelación" luego que el juez Eduardo Barba condenara a Roberto González por el delito de acoso sexual, en perjuicio de varios estudiantes edad del Instituto Jesús Nazareno de Atalaya.
Al cuestionarlo sobre las actividades del sacerdote dentro de la Iglesia, respondió que hasta que no se resuelva la apelación del caso, el cura continuará su servicios en la comunidad del Bale de Ñurum en la comarca Ngobe Bugle.
El Obispo se mostró anuente a cooperar con las autoridades para aclarar los hechos.
Por su parte el cura condenado brindó una conferencia de prensa, en compañía de su abogado, para reiterar su inocencia.
González manifestó que apelará a la decisión y que luchará hasta las últimas consecuencias, agregando que no tiene "nada que ocultar, por lo que camina con la frente en alto".
Su representante, agregó que con el fallo, se sienta en el banquillo de los acusados a toda la Iglesia panameña.
Sacerdote condenado seguirá en servicio
Roberto González, reiteró su inocencia y asegura que camina con la frente en alto.