Un pavoroso incendio consumió ayer dos barracas del barrio de Curundú, causando que un niño de año y medio muriera calcinado y dejando a 450 personas sin hogar.
El siniestro se inició a las 12:20 p.m. en las barracas 8 y 9, luego que las llamas de una basura incendiada alcanzaran los inmuebles de madera. Víctima de las llamas falleció el menor Manuel Henríquez.
El fuego que por momentos se hizo incontrolable redujo a escombros las barracas de 96 cuartos del sector conocido como El Relleno de Curundú.
Para sofocar el siniestro se necesitaron cerca de 5 carros bombas y 150 bomberos.
La representante de Curundú, Hermisenda Perea, manifestó que originalmente se habían reportado al menos tres personas desaparecidas, pero luego se aclaró que sólo era el menor Henríquez.
Perea al borde del llanto informó que los damnificados fueron trasladados a la Escuela Fe y Alegría y el Estadio Juan Demóstenes Arosemena. La representante pidió donaciones de colchones y enseres.
Las operaciones de socorro de los bomberos se vieron interrumpidas por una gran cantidad de atracadores que procedieron a llevarse las pocas pertenencias de los afectados que no habían sido afectadas por las llamas.
Durante la operación de emergencia participaron cerca de 400 efectivos, entre miembros del Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, SINAPROC y Policía Nacional, así como personal del IRHE e IDAAN.
Un portavoz del Cuerpo de Bomberos de Panamá dijo que las llamas alcanzaron alturas de hasta 120 metros.
Ayer también se registró otro incendio en un apartamento del edificio Magnolia, en San Miguel, donde su propietario Dionisio Carreño perdió todas sus pertenencias.
En Calle Quinta, Río Abajo, también se incendió un colchón en un apartamento donde tres niños estaban atrapados, por lo que los bomberos se vieron forzados a romper la puerta para rescatarlos.