Investigadores y autoridades sanitarias advirtieron ayer a la población de los peligros de adquirir el cáncer de piel, por la constante exposición al sol, tras el desgaste de la capa de ozono.
Para el director nacional de Salud, Esteban Morales, pareciera ser que hay una relación entre una mayor exposición al sol y el cáncer de piel, "de modo que es un hecho cierto que la pérdida de la capa de ozono está produciendo un mayor número de casos de cáncer en la piel en Panamá".
Informó que Salud ha pedido a la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, hacer las gestiones para evitar la exposición de los alumnos a los rayos ultravioletas durante las clases de educación física, agricultura y otras que involucren actividades al aire libre en horarios de 9:30 a.m. a 3:00 p.m.
"Estamos hablando de cosas serias e importantes y de preservar la salud de la población", destacó.
Agregó que se han prohibido sustancias refrigerantes cuyo escape al medio ambiente están destruyendo la capa de ozono.
De acuerdo con Alfonso Pino, coordinador del Laboratorio de Física de la Atmósfera de la Universidad de Panamá, se ha estado monitoreando los niveles de radiación ultravioleta B en Panamá y David y se ha determinado que éstos son muy altos y peligrosos para la población.
"Si comparamos los niveles registrados con los estándares proporcionados por la Organización Meteorológica Mundial y la Organización Panamericana de la Salud, estos índices registrados superiores a 10 son preocupantes", destacó.
Enfatizó que debido a factores climáticos, entre los años 2000 y 2001 se registró una menor cobertura nubosa en Panamá, lo que ha provocado el ingreso de mayor radiación.
"En este periodo registramos dosis de radiación ultravioleta B superiores a las registradas en años anteriores y esa fuerte radiación se mantendrá este año con el Fenómeno del Niño", sostuvo.
En tanto, la doctora Cristobalina Batista, manifestó que el malanoma maligno o cáncer de piel, aunque es menos frecuente que los otros tipos, es más agresivo, porque está ocasionando mayores índices de mortalidad.
Recomendó observar signos de alerta para detectar este tipo de enfermedad como manchas, lunares o heridas que no cicatrizan, sangrado en la piel y envejecimiento prematuro.
La población, dijo, debe ponerle cuidado a este tema, debido a que los niños, adolescentes y profesionales se exponen por horas al sol, que emite radiaciones acumulativas y que se van desarrollando paulatinamente hasta desembocar en un cáncer.