Por no acatar las decisiones del Ministerio de Salud y ordenar la reapertura del mercado público de Antón, que había sido cerrado por insalubridad, el alcalde de Antón, Roger Ríos, fue sancionado con una multa de B/ 525.00.
Francisco Navarro, director de la institución, indicó que se emitió la sanción porque el mercado no puede seguir funcionando hasta que se realicen las debidas mejoras.
Agregó que el local no cumple con las normas sanitarias establecidas y constantemente hay derrames de aguas negras que ponen en peligro la salud de los vendedores y consumidores.
Navarro, acompañado de funcionarios de salud, colocó candados a las puertas del mercado y una notificación que indica "cierre temporal por deficiencias en el local como trampa de grasa en mal estado y aguas servidas".
Pérdidas.
Para los vendedores, el cierre del mercado público es preocupante, debido a que las pérdidas económicas serán grandes, pues no podrán comercializar sus productos.
Celestino Betancourt, afectado, manifestó que es lamentable que este mercado tenga problemas con las aguas negras.
"Me preocupa que no tendré dinero para el sustento de mi hogar; pero no se puede trabajar hasta que se corrijan las deficiencias", dijo.
Este vendedor, al igual que unos 25 más, pidió al alcalde que se mejoren las irregularidades lo más pronto posible y que por el momento se les reubique para que ellos puedan trabajar y seguir ayudando a sus familias.
Autoridades.
Al respecto, Roger Ríos, alcalde de Antón, mencionó que todo se trata de una confusión.
Enfatizó que si salud tiene personas idóneas para cerrar el mercado, no debieron pedirle a su secretario que lo hiciera.
Según el alcalde, el cierre no debió darse porque no es para tanto lo que allí está pasando.
"Ahora, ¿qué va a pasar con todas estas personas que dependen de esta venta?", preguntó Ríos.
Aseguró que por el momento no hay un lugar para ubicar a los vendedores hasta que se corrija esta situación con el IDAAN, que es quien debe solucionar el problema de aguas servidas.
Operativos.
Luego de inspeccionar el mercado, las autoridades de Salud realizaron un operativo en el restaurante Guacamaya de Penonomé.
Después de varias advertencias por el incumplimiento de las normas sanitarias, también decidieron cerrarlo.
Francisco Navarro explicó que la suspensión temporal de las actividades en el restaurante Guacamaya se dio porque en otras ocasiones se les había sancionado, pero las deficiencias continuaron y no se corrigieron.