Saúl Méndez abandonó ayer la clandestinidad para acudir al Juzgado Octavo Penal, a notificarse de la medida cautelar de impedimento de salida del país y establecer que la medida estará en vigencia hasta que se resuelva la apelación en el Ministerio Público.
Los dirigentes del SUNTRACS obtuvieron una certificación del juzgado, que establece que la medida cautelar dada a Méndez se encuentra en vigencia.
La decisión de la jueza echa por tierra la interpretación del Ministerio Público, en donde se establecía que Méndez podía ser detenido.