Las esperanzas de encontrar a la niña Mónica Milagros Serrano se desvanecieron ayer, luego que culminaran las labores de búsqueda de su cuerpo, el cual supuestamente fue arrojado hace tres días a las aguas del río Caimito, límite entre los distritos de Arraiján y La Chorrera. A diferencia del día sábado, las tareas de búsqueda de ayer se caracterizaron por la ausencia de funcionarios de los organismos de investigación a cargo del caso.
Buzos del Servicio Marítimo Nacional y de la Cruz Roja rastrearon en dos direcciones el cauce del río, en búsqueda de una bolsa negra, en la que Julissa Ortega, afirma haber depositado el cuerpo inerte de la infante, al cual dijo haberle atado una piedra.
La tesis que se maneja es que la niña enfermó y falleció en la residencia en donde era mantenida, por lo que sus secuestradores optaron por arrojar su cuerpo al río. Por su parte, el padre de la infante, Pastor Serrano, dijo estar revisando la Ley de Protección a las Víctima con la finalidad de interponer una demanda contra del Estado.
El Estado no se ha preocupado en brindarnos asistencia médica a través de sicólogos u otros especialista que puedan ayudar principalmente a su esposa, quien está destrozada emocionalmente y psicológicamente, dijo Serrano.
Igualmente lanzó una advertencia a todos los funcionarios involucrados en la investigación, indicando que interpondrá una demanda de calumnia e injuria en contra de quien afirme que el secuestro de su hija se debió a alguna relación que la familia mantiene con personas de mal vivir.
Visiblemente enojado sostuvo que los funcionarios a cargo de la investigación al sentirse incapaces de resolver el caso, se han "dedicado a echar lodo a la familia" y a hacer aseveraciones temerarias en su contra.
Alegó que los organismos de investigación han sido "incapaces" de ejecutar mecanismos de búsqueda de su hija, lo que está siendo aprovechado por otras personas para realizar el secuestro de menores en otros puntos del país. Consideró que Julissa Ortega sólo ha dicho la verdad hasta un punto, luego de lo cual comienza a inventar y a hilar una trama.
Alexis Ortega, uno de los buzos que participó en la búsqueda de ayer, explicó que la labor se dificulta debido a que el fondo del río Caimito está lleno de ramas, basura y un sedimento blanco que enturbia el agua.
Ayer se revisaron cerca de dos kilómetros río abajo sin encontrar nada. En tanto, el sub oficial de la Cruz Roja, Luis Lacayo, dijo que la contaminación de las aguas del río Caimito es otra de las dificultades que se enfrentan, además de la presencia de lagartos y un número considerable de pequeñas cuevas que deben ser revisadas.
En horas de la tarde se realizó otra búsqueda en el sitio donde supuestamente fue arrojado el cuerpo de Mónica Serrano, por decisión del personal y sin apoyo de la Policía Nacional u otro organismo de seguridad.
Mónica Milagros Serrano desapareció de la residencia de su abuela el pasado 8 de febrero. Por este caso la Fiscalía Auxiliar mantiene detenidas a cuatro personas, entra las cuales se encuentra un parapléjico de nombre Jorge Jaén, propietario de un local de compra y venta. Otro de los detenidos es un sordomudo de nombre "José", una persona apodada "fulo" y Julissa Ortega.