El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, inauguró hoy la primera fase de la Red Nacional de Internet (RNI) gratuito al activar los primeros 328 puntos de conexión en once ciudades del país, que serán completados con 300 más en abril próximo.
Con este proyecto "Panamá se ha convertido en un ejemplo para muchos otros países", dijo Martinelli tras activar los centros de conexión gratuita a la red en un acto que tuvo lugar en la plaza de la comunidad de Soná (centro del país), donde se celebró hoy un consejo de ministros, informó la Presidencia panameña en un comunicado.
"La Red Nacional de Internet que está promoviendo este Gobierno beneficiará más de 2,3 millones de personas (de los alrededor 3,3 millones de panameños) cuando sea completada en el mes de abril próximo", indicó Martinelli.
Estos puntos abarcan las 11 ciudades previstas en la primera fase del proyecto, que supone la activación de 328 puntos de conexión, y aún faltan por instalar casi 300 puntos adicionales en otras 11 ciudades del país.
La RN llevará acceso gratuito a 22 ciudades de todo el país a través de más de 600 puntos de acceso.
El administrador de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental de Panamá (ANIG), Eduardo Jaén, señaló que la entidad "seguirá trabajando en la expansión de la red, que reduce la brecha digital entre los panameños".
Los usuarios de la RNI podrán acceder a páginas web, chats, correos electrónicos y servicios de mensajería de manera gratuita, con una velocidad de 512 kbps, según los perfiles pre-establecidos.
Los puntos de acceso estarán ubicados en lugares de concentración de personas, como escuelas, bibliotecas, gimnasios comunitarios, museos, centros de salud y hospitales.
La Red está diseñada para dar servicio en el área exterior de estas edificaciones y a las áreas abiertas, como parques o lugares de interés turístico.
El proyecto fue aprobado en agosto de 2009 y adjudicada el 2 de septiembre pasado en una propuesta por mejor valor a la empresa panameña Liberty Technology Corp., por un monto de 25,5 millones de dólares.
Los fondos para esta propuesta saldrán en parte del 1 por ciento de los ingresos que las empresas de telecomunicaciones tienen que aportar al Estado, en virtud de las reglas que se establecieron con la privatización de este sector al final de los años 90.
El Gobierno ha aclarado que el proyecto no riñe con la empresa privada porque está orientado a brindar acceso básico a Internet en el ámbito nacional pero no a altas velocidades, con un límite de velocidad de 256 Kbps en su primera fase y la posibilidad de crecer a 512 Kbps.