La decisión del Ministerio de la Presidencia de destinar en el presupuesto del próximo año B/ 3.5 millones para la seguridad del Presidente ha generado diversas reacciones.
El Gobierno prevé la compra de equipo anti explosivos, incluyendo un robot y la rehabilitación de un túnel en el Cerro Ancón, construido por el Comando Sur en 1940.
Para el general retirado, Rubén Darío Paredes, la única justificación de esta inversión millonaria sobre fantasías de recámaras y grupos de tragos y tertulias improductivas, sería que el Presidente y sus ministros “se están preparando para una guerra contra un fantasma que solo ellos están viendo o contra su propio pueblo”.
A su juicio, el usufructo actual del túnel, con enorme potencial turístico, por el Consejo de Seguridad, no aporta a la seguridad del país ni a la economía beneficio en absoluto, solo gastos burocráticos sin ninguna trascendencia.
El túnel es una riqueza turística disponible donde tienen cabida restaurantes, almacenes, salas de conferencia y un museo de cera representando a los soldados norteamericanos del Comando Sur.