Ayer, durante el tercer día de reconstrucción del fallecimiento del miembro de SUNTRACS, el principal sindicado, el cabo de la Policía Agustín Garay, se retractó de la acusación de homicidio y afirmó que él no disparó, ya que se hallaba a 100 metros del lugar donde perdió la vida el obrero.
La declaración pudiera dar un giro a la pesquisa, sobre todo si se toma en cuenta que dos oficiales de Corbeta del Servicio Marítimo Nacional (SMN), quienes comparecieron como testigos señalaron que el entonces sargento y ahora recién ascendido a subteniente, Manuel Moreno, fue la persona que disparó una escopeta de perdigones contra Argüelles.
Los datos obtenidos por Panamá América fueron suministrados por testigos y abogados que se encuentran en la Isla Viveros, quienes comparecen al proceso de reconstrucción que lleva a cabo la Fiscalía Cuarta Superior.
Moreno mantiene una medida cautelar, mientras que al cabo Garay se le responsabiliza de ser el supuesto autor del disparo de una escopeta 12 con perdigones a poca distancia.
Otro policía que compareció como testigo señaló a Garay como la persona que disparó.
Mientras que obreros de la construcción que permanecían en Isla Viveros, y que fueron citados a la diligencia judicial, sostienen que la persona que disparó es el hoy subteniente Manuel Moreno.
La muerte de Argüelles se registró el 16 de agosto del año pasado, tras una protesta del SUNTRACS en el proyecto turístico, ubicado en el pacífico panameño.
Perforación.
El Instituto de Medicina Legal confirmó el año pasado que la muerte de Luiyi Argüelles se produjo a causa de una perforación cardíaca provocada por un disparo en el pecho.
La unidad policial utilizó una escopeta 12.