Nación

Seamos líderes, aprendamos a servir


Existen muchas clases de liderazgo, pero sólo uno nos premia con la verdadera satisfacción de llegar, penetrar y cambiar de manera favorable las vidas de quienes nos rodean: el del líder servidor.
Innegablemente el liderazgo es utilizado para influenciar a las demás personas, pero para que esa influencia sea positiva, el líder debe ser humilde y poseer buenos hábitos, de lo contrario se convertirá en servidor de sí mismo.
Pero hay momentos en nuestras vidas, como los tiempos difíciles, que nos permiten descubrir en nosotros mismos y/o en los demás si somos verdaderos líderes. Cuando así sea, la calidad del verdadero líder le permitirá utilizar los mecanismos de influencia que posee para procurar que quienes estén a su alrededor salgan airosos junto a él.
Todo lo anterior forma parte del conjunto de vivencias que fueron expuestas a miles de personas en todo el mundo, incluyendo Panamá, durante el reciente seminario "Viviendo el liderazgo en el nuevo futuro", experiencia que hace preguntarse cuál es la real condición de uno, dentro del espacio que ocupa.
Considerado como uno de los más exitosos eventos en su tipo, la teleconferencia dictada a líderes de 40 países del orbe, concentró a exitosas figuras del ámbito empresarial, político, militar y motivacional de Estados Unidos, quienes compartieron sus experiencias de cómo lograr el éxito en todas las actividades de la vida diaria.
Para Ken Blanchard, uno de los más grandes consultores y capacitadores gerencial de Estados Unidos, el bien y Dios son sinónimo, por lo que no podemos desvincular ambas cosas. Según Blanchard, cuando sustituimos esa adoración por cosas poco edificantes, no estamos actuando con liderazgo, "porque el líder busca siempre el bien".
Durante su exposición el expositor indicó que a un líder no le interesa que otros se superen, incluso por encima de él. Quizás -según Blanchard- porque nunca debemos ser comparativos. "No pienses menos de ti, sólo piensa menos en ti... Cuando el ego dificulta es imposible ser líder servidor", apuntó.
Michael Abrashoff tuvo una de sus más importantes experiencias como capitán del buque USS Belfold, parte de la flota de Pacífico. Antes de eso su mayor mérito fue el de ocupar el mando siendo el más joven comandante de la flota.
De acuerdo con Abrashoff, es importante que tengamos claro quiénes son nuestros modelos de liderazgo. Ello será fundamental para el desarrollo de nuestros propósitos.
Ello, según el ex capitán del buque Belfold, fue de suma importancia cuando llegó al navío y se encontró con un personal muy desmotivado y con una alta tasa de rotación.
Al lograr una interacción muy profunda con cada uno de los miembros del Belfold, Abrashoff pudo imprimir a cada miembro de su tripulación las ideas e incentivos que lograrían que la embarcación se convirtiera en la mejor de Estados Unidos.
¿Cómo logramos el éxito en un proyecto que precisa una buena organización? El militar estadounidense consideró como imprescindible conocer a su personal, que en su caso fue la tripulación del barco.
"Hay que consultar a cada miembro de una organización y si hay problema conocer dónde está", recomendó. Abrashoff también sugirió promover la cohesión de todos los que trabajan por un proyecto común, de forma que haya la seguridad que la responsabilidad de todos es la misma.


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111227
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América