Un llamado a la Policía Nacional para que cumpla con su deber constitucional y garantice la seguridad de los ciudadanos en la capital, hizo el alcalde Juan Carlos Navarro, luego del asalto al camión de la Brinks y de la ola de crímenes que azota al país.
Expresó que quienes tienen en sus manos esta responsabilidad "deben ser suficientemente capaces para detectar en qué están fallando y corregir el rumbo. "Si se trata de falta de recursos, debe detectarse y solicitar al Ejecutivo que solucione esta deficiencia", sentenció.
Manifestó que el asunto es enfrentar la situación, porque es evidente que la seguridad pública en Panamá está en crisis y si no se toman medidas efectivas la situación pudiera empeorar.
"Urgen cambios y acciones concretas por parte de la Policía para recuperar la tranquilidad en nuestras calles y garantizar la vida, honra y bienes de nuestros ciudadanos, declaró.
Dijo que la comunidad exige más policías en la calle y mayor vigilancia en las noches y en las áreas más apartadas del centro de la ciudad. "La seguridad se encuentra en un punto crítico muy peligroso para nuestra sociedad y deben tomarse medidas y realizar acciones con urgencia para evitar mayores perjuicios", advirtió.
Navarro se mostró preocupado porque la vida de los panameños está en peligro. "Los hechos de Darién, la ola de violencia en Colón, la creciente actividad delictiva de las bandas y lo ocurrido en Calidonia, son las muestras más recientes de que nos encontramos en una situación muy delicada que requiere con urgencia medidas concretas y efectivas".
Pero además de las deficiencias de la seguridad pública también tenemos, aseguró, un incremento de la violencia con efectos igualmente perjudiciales para la sociedad, para cada uno de sus ciudadanos. La continuación de estos dos males compromete el futuro de nuestro país y lo que es más grave aún, la propia vida.