El controversial proyecto de Ley Integral de Salud Sexual y Reproductiva -que reposa en la Asamblea Nacional- también tiene sus defensores.
Orlando Quintero, de Probidsida, es uno de ellos, pues sostiene que "ya era hora de que en Panamá se regulara la educación sexual y reproductiva".
"No podemos seguir pasando de generación en generación los tabúes que tenemos con respecto a la sexualidad. La Iglesia jamás va a estar de acuerdo con el uso de preservativo, pero nunca puede estar en contra de la educación sexual", aseguró Quintero.
A su juicio, no se puede guardar silencio en un tema que hay que abordar en forma clara y sin ningún tipo de tapujo, igualmente no se puede seguir posponiendo algo que se debió hacer hace mucho tiempo.
Entretanto, Laura Flores, del Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, afirmó que esta ley permitirá cumplir con los objetivos que tiene el país para disminuir los embarazos en adolecentes y garantizar el acceso a los servicios de salud.
Por su lado, la psiquiatra, Dora de Dacosta, considera que el proyecto permitirá a las poblaciones futuras disponer no solo de información sexual científica, sino que permite servicios de atención.