El magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Cigarruista, afirmó ayer que puso en conocimiento del procurador José Antonio Sossa y del arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, “todo lo del soborno que se dio en la Asamblea Legislativa” en el caso CEMIS.
Mientras que la procuradora suplente, Mercedes Araúz de Grimaldo, presentó ayer ante la Corte un recurso de reconsideración del fallo que archivó el caso por el pago de presuntos sobornos a legisladores para la aprobación del Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (CEMIS) y la ratificación de los magistrados Winston Spadafora y Alberto Cigarruista.
Cigarruista en declaraciones al programa Debate Abierto de RPC, dijo que le comunicó a Sossa y a Cedeño “quiénes habían entregado la plata, quiénes la habían recibido y quién la distribuyó, ellos saben todo el cuento”.
Agregó que igualmente le contó a ambos “todo” lo que había acontecido con su ratificación en la Asamblea Legislativa, aunque no reveló lo conversado sobre este tema.
“También la legisladora Teresita de Arias y todos los legisladores saben quién recibió y quién distribuyó la plata”, sostuvo.
Añadió que “incluso puse a disposición del Ministerio Público mis cuentas bancarias y le dije al procurador Sossa que estaba dispuesto a declarar, pero nunca me llamaron”, reveló.
“Ahora que esto ha terminado, voy a conversar con el país, porque no es justo ni es decente que se me haya golpeado, e invito a que se analice el expediente de mi ratificación”, planteó.
Por otra parte, la procuradora Araúz de Grimaldo en su recurso sostiene que al momento de iniciar las sumarias del caso CEMIS, contrario a lo que ha sostenido la Corte, los legisladores no gozaban de inmunidad.
Señala que las sesiones extraordinarias a las que se convocó a la Asamblea concluyeron el 10 de enero del 2002 y que las declaraciones del legislador Carlos Afú sobre el pago de sobornos se dieron el 16 de enero y el 17 se dispuso abrir el sumario. Agregó que cuando esto se decidió habían transcurrido los cinco días de inmunidad que establece la Constitución Nacional.
Además, considera que la Asamblea se extralimitó en sus funciones al dejar sin efecto lo actuado por el Ministerio Público y ordenar el archivo del expediente, toda vez que éstas son atribuciones de los tribunales de justicia.
Considera que con anterioridad la Corte, al resolver un incidente de controversia presentado por el legislador Mateo Castillero, estimó que al momento de iniciar la investigación los legisladores no estaban amparados por la inmunidad.
Por su parte, la legisladora Teresita de Arias aseguró que Cigarruista es “indigno” para ocupar el cargo de magistrado, porque aceptó que hubo sobornos para llegar a ese puesto. Añadió que todo lo que ella debía decir en el CEMIS, ya lo dijo.
“Yo no sé si repartieron dinero para la aprobación del CEMIS y si lo hicieron, fue por un proyecto que estaba aprobado y había sufrido 41 modificaciones”, dijo.
Mientras que el arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, advirtió ayer que las investigaciones en torno al caso CEMIS deben ser aclaradas para tranquilidad de la ciudadanía.
“Yo me uno a la preocupación de la sociedad civil, sabiendo que es un fallo irrevocable y perenne”, recalcó. El obispo no quiso revelar las intimidades confiadas a su persona por Cigarruista en torno al caso CEMIS.
“Quiero decirles que como pastor o amigo, recibo a todo aquel que me pide una cita, sí recibí en mi despacho al honorable legislador Cigarruista, quien me dijo muchas cosas, pero como no soy autoridad civil, no puedo hacerme de los conocimientos que tengo en mi despacho para ningún proceso civil”, aclaró.
Añadió que el magistrado le informó que también se había reunido con el procurador Sossa, “pero lo que a mí me comunicó fue a nivel privado y no puedo hacer uso de ello para ningún proceso”.
Sí hubo soborno
Mientras que la Procuraduría presentó un recurso de reconsideración del fallo que cierra los casos CEMIS y la ratificación de dos magistrados.