Frente a las mirada atónita de varios pasajeros de un bus de la ruta Tumba Muerto-Veranillo, un sicario terminó con la vida de Octavio Amaya Ruedas, de 32 años de edad.
El agresor, que no fue no identificado, abordó el bus frente a la parada de la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA) y sin mediar palabras le propinó aproximadamente 9 disparos a Amaya.
Se conoció que otro sujeto estaba a bordo de una motocicleta esperando al agresor mientras este cumplía el encargo.
Ambos huyeron de la escena del crimen, al tiempo que el cuerpo de la víctima yacía en el cuarto puesto del autobús.
Amaya fue trasladado en una patrulla al Hospital San Miguel Arcángel, ubicado en San Miguelito, en donde los médicos dictaminaron su muerte.