TREINTA Y cinco años de promesas fue suficiente para que los moradores de La Playita de Bique, en Arraiján, cerraran por espacio de siete horas la carretera Interamericana, a la altura de la comunidad y la autopista Arraiján-La Chorrera, en demanda de agua potable, carretera y titulación de tierras.
Desde las 6: 00 de la mañana, armados con troncos y ramas secas, los lugareños bloquearon el paso vehicular, convencidos de que esa sería la fórmula para que les prestaran atención a sus demandas.
"No nos vamos de aquí hasta que nos resuelvan el problema. Basta de cuentos", gritaba una señora con una niña que tenía en sus brazos.
Edison Vallejo, morador de La Playita, manifestó que ya los carros cisternas no van a suministrarle el agua potable, porque no pueden pasar por el lodo en la calle; las tiendas se están quedando sin víveres.
Las autoridades se veían desconcertadas, la policía de tránsito brilló por su ausencia y los afectados no sabían qué hacer.
Marcos Mendoza, un ciudadano que viajaba de Penonomé a realizar un trabajo en la ciudad, no pudo llegar. Él no entendía que Luis Ramos (morador de Bique) exigía a las autoridades soluciones a sus problemas. Igual suerte corrió Modesto Mendoza, quien acompañaba a su hermana a una cita en el Instituto Oncológico Nacional. "Subimos al bus en Penonomé desde las cinco de la mañana, y mire la hora que es, casi mediodía. Esto no es justo, la cita la perdimos", señaló Mendoza.
Siete horas de tranque por problemas que tienen 35 años
El envo de un tractor y un camión con tosca permitió que los quejosos abrieran las vas.