"Nosotros no hemos matado a ningún animal. Hemos estado esterilizando a los gatos que ya están aquí para que no tengan más crías, pero la gente sigue abandonando nuevos gatos", explicó el director de Relaciones Públicas de la UP, Cutberto Cruz, ante las acusaciones de que habían matado más de una docena de gatos en el campus principal.
La UP reconoció que la presencia de más de 350 felinos en estas áreas de estudios es un problema "de salud pública".
El centro de estudios inició una investigación sobre lo sucedido y ordenó la creación de una comisión para buscarle una solución al problema y tratar de buscar gente que quiera adoptar a los gatos, indicó Cruz.
"Tenemos una gran cantidad de defensores de animales en la universidad que alimentan diariamente a los gatos pero que sin embargo no los quieren adoptar", dijo el funcionario.
Según Cruz, la "superpoblación" de gatos es un problema "de salud pública" que está provocando, entre otras cosas, que el personal encargado del mantenimiento de los jardines sufra desde hace meses "urticaria y picaduras de pulgas".
"En el Domo (auditorio), donde se hacen las graduaciones, el olor es asqueroso, insoportable, está todo lleno de orines y excrementos", denunció.