El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Puerto Armuelles Fruit Company, José Morris Quintero, cuestionó ayer el "marco de la globalización", al considerar que los cambios implementados actualmente en Panamá, por efectos de ese fenómeno, le permite a los empresarios despedir a los empleados con antigüedad y contratar personal nuevo con menor salario.
Según Morris esta situación propicia un ambiente de incertidumbre en el país, porque son más jefes de familias los que se quedan sin el recurso o medio para llevar el sustento diario a sus respectivos hogares y al contrario se contrata a jóvenes sin ninguna responsabilidad.
Expresó que la globalización practicada por el gobierno panameño en la actualidad y que reforma la ley laboral tipificada en la ley 44 de 1995, le permite a los empresarios votar a los empleados viejos, pagándoles obviamente todos sus derechos, pero con el propósito de contratar personas nuevas y así pagar salarios mínimos.
Asimismo, denunció que la compañía bananera está aprovechando el marco de la globalización para hacer lo que le conviene, sin importarle las consecuencias negativas que ello pueda ocasionar.
El sindicalista señaló como ejemplo, el reciente despido de aproximadamente 55 trabajadores de los departamentos de cable way, construcción, electricidad y mecánica, quienes devengaban salarios que oscilaban entre 2.50 a 2.90 la hora, a diferencia de los nuevos que ejecutan igual trabajo por la suma de un balboa máximo.
Morris aclaró que no están en contra de la globalización, porque es una situación mundial impuesta por los bancos internacionales de la que no escapa nuestro país, pero advirtió que ellos apoyan la tecnología, siempre y cuando no perjudique o viole los derechos de los trabajadores.
Agregó que el problema radica en que las empresas son prepotentes y quieren imponer sus condiciones, porque manejan el dólar, sin tomar en cuenta a los trabajadores quienes son los que generan y producen para hacer las riquezas.
En ese aspecto, indicó que existen dos pasiones diferentes, la económica por parte de la empresa y la social por el lado del sindicato.