El pánico se apoderó de la provincia de Chiriquí, debido a que se registró un sismo de 6.3 grados de magnitud específicamente en la zona fronteriza de Costa Rica y Panamá.
El movimiento telúrico se registró en las coordenadas 8.35 norte y 83.0 oeste, con una profundidad de 10 kilómetros.
"Nunca había sentido tanto miedo, sólo escuche un poderoso estruendo que retumbaba en las paredes de la casa", expresó Salvador Martínez, residente en la comunidad de Nuevo Bambito.
Manifestó que muchas personas no pudieron conciliar el sueño hasta el amanecer, porque a lo largo de la madrugada se dieron réplicas.
Cabe señalar que el sismo se sintió con mayor intensidad en el sector occidental de la provincia, que abarca David, Puerto Armuelles, Bugaba, Boquerón y Tierras Altas. Mientras en el lado costarricense la sacudida fue mayor en la Zona Sur, Valle Central, Turrialba, Siquirres y Sarapiquí.
Afectaciones.
Luego de una inspección, en horas de la tarde, el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), reportó daños parciales en 18 viviendas de distintas comunidades de Barú y David.
Sólo una casa registró daños totales en la comunidad de La Vaquita, en Barú. En términos generales, las infraestructuras presentaban fisuras.
Armando Palacios, director Regional del SINAPROC, informó que más de 60 personas resultaron afectadas y cinco personas quedaron damnificadas.
Declaró además que se evacuó a los funcionarios, algunos pacientes de las salas de urgencia y familiares de los hospitales Rafael Hernández y Materno Infantil; posteriormente, se hizo una evaluación, pero no se detectaron daños.
Reporte.
Como de importante magnitud por los daños ocasionados fue calificado el sismo registrado en Chiriquí por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
Estadísticas de esta institución revelan que en los últimos cinco años se han reportado 1899 sismos, que han dejado dos víctimas.