Diariamente, los moradores de la Calle 11 final, en Nuevo Arraiján, se exponen a caer en la quebrada al cruzar un puente improvisado construido por la propia comunidad.
La estructura, construida con tablas y carriolas, es utilizada diariamente por niños y adultos.
Los moradores solicitan apoyo de la Alcaldía y del Ministerio de Obras Públicas (MOP) para culminar este paso peatonal.
Aparentemente, uno de los problemas que limita la ayuda de las autoridades es un conflicto por las tierras que corresponden a la continuación de la Calle 11.