El fiscal electoral, Gerardo Solís reiteró ayer que "con mucha satisfacción" contribuyó económicamente a la campaña política del presidente Ernesto Pérez Balladares en 1994.
Solís no quiso precisar la cantidad exacta que donó a la campaña de Pérez Balladares, pero aclaró que lo hizo porque durante esa época no formaba parte del gobierno.
Según el ahora fiscal electoral, esta donación no debe levantar ningún tipo de rumores, debido a que cuando se hizo, él era sólo un abogado particular y no un político.
Por otra parte, el fiscal quinto de circuito, Roberto Murgas Torraza informó que no encontró méritos para abrir causa criminal por los delitos de calumnia e injuria contra los presuntos implicados en la presentación de una cuña televisiva en que se comparaba al presidente Pérez Balladares con la figura de Pinocho.
Murgas reveló que dentro de las sumarias no encontró méritos para solicitar un encausamiento criminal contra la asociación cívica que pidió la ejecución de la cuña, pero reconoció que en ella se faltó el respeto al mandatario.
Dijo que confrontó serias dificultades para dar con los responsables de la difusión de la propaganda política en que se comparaba a Pérez Balladares con Pinocho, ya que se trató de una organización fantasma sin personería jurídica.
Explicó que es común la creación de supuestos comités cívicos en tiempos de campañas políticas y que previo a la realización del referéndum sobre la reelección presidencial surgieron varias de estas organizaciones fantasmas.
Detalló que remitió las sumarias al Juzgado Sexto Penal para que esta entidad lo envíe a un juzgado municipal.
Pérez Balladares presentó una querella por los delitos de calumnia e injuria contra los responsables de la propaganda y la acción penal obligó a la suspensión de sus emisiones, aunque algunos sectores opuestos a su administración argumentaban que en ella sólo se decía la verdad.