Un informe entregado en el 2008 al Gobierno, por empresas distribuidoras y envasadoras del tanque de gas de 25 libras, reveló lo insostenible del negocio.
Desde el año 1992 cuando el Gobierno empezó a subsidiar el producto para que mantuviera un precio al consumidor en B/ 4.37 hasta el presente, estas empresas enfrentaron aumentos en los costos de producción.
Los impactos más significativos para los distribuidores y envasadores fueron el aumento de pagos en salarios, combustible, precio, mantenimiento y reparaciones de los camiones para transporte.
Uno de los distribuidores independientes, Ricardo Díaz expresó que a pesar de que los precios del cilindro de 25 libras se mantuvieron igual desde las tiendas envasadoras y al público, los gastos en la producción de estas empresas iba aumentando y ocasionaron en los últimos años, pérdidas de 2 centésimos por cada tanque que repartían.
La crisis en este negocio se agudizó en el año 2008 debido a los precios del combustible.
Desde febrero de ese año, las empresas solicitaron al Gobierno un aumento en el subsidio, pero las autoridades pidieron que sustentaran sus peticiones a través de un informe, el que fue presentado en agosto pasado.
La conclusión del documento es que ya desde el año 2000 la crisis tocaba no solo a las empresas sino a los vendedores del tanque de gas casero y, por lo tanto, a los consumidores.
Esta semana el Gobierno emitió un decreto para aumentar el subsidio, que será de B/ 800 mil mensuales, y fijó precios topes diferentes en todo el país.