La Defensoría del Pueblo pedirá a técnicos de la Universidad Tecnológica de Panamá que den recomendaciones urgentes para evitar riesgos que pongan en peligro edificaciones aledañas a la fosa inundada del antiguo proyecto de la Torre Generalli en calle 50.
El segundo adjunto del defensor, Guido Rodríguez, informó también el envío de peticiones a los ministros de Salud, Fernando Gracia y de Obras Públicas, Víctor Juliao, así como al director del IDAAN, Laurencio Guardia, exponiendo el peligro latente que representa esta fosa para los vecinos del área y los miles de automovilistas y transeúntes que utilizan estas vías.
La fosa, ubicada entre la calle 50 y avenida Brasil, se ha convertido en un foco de enfermedades y en un elemento riesgoso para las zonas aledañas. Ante el peligro que representa el agua acumulada, Rodríguez solicitó al director del IDAAN su colaboración para instalar una bomba para extraer el agua de la enorme fosa y que la envíe a las líneas de alcantarillado que colindan con la obra.
La Defensoría expresó también su preocupación por las opiniones vertidas por el ingeniero, Arturo Díez, representante de la firma APROCOSA, constructor de la infraestructura ya existente, el cual destaca "que las paredes en dicha construcción pueden deslizarse o moverse por la acumulación de agua que ahí reposa, por no tener el sostén de las losas".
Residentes afectados por la fosa del proyecto de la Torre Generalli tendrán que esperar por lo menos hasta el 25 de octubre, cuando la propiedad sea rematada por el Juzgado Décimo Séptimo de Circuito de lo Civil, mientras autoridades de Salud y del MOP analizan colocar bombas de succión para resolver el problema a corto plazo.