El ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, aseguró ayer que monseñor Rómulo Emiliani debió exigir protección para él en Panamá y no en el extranjero, luego que este último indicara desde Washington que su vida en Darién corría peligro a manos de grupos insurgentes colombianos.
"Yo creo que a él se le dieron todas las garantías y si se sintió inseguro, debió acudir a las autoridades y decir por qué se sentía inseguro, y no hacer declaraciones desde allá para que las autoridades nos enteremos ahora", dijo Spadafora.
A juicio de Spadafora, la realidad actual de Darién es la misma de siempre, la de hace 25 años. "Allí no ha habido muchos cambios, los insurgentes colombianos entran y salen desde hace mucho tiempo, por las montañas de esa provincia", dijo.
Precisó que la población en esa provincia siempre ha corrido riesgo por esta situación. En torno a la supuesta presión que ejercen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) contra el gobierno panameño para que libere a una guerrillera detenida en Darién, Spadafora dijo desconocer esa situación.