Garuz remitió la consulta ante la procuradora Alma Montenegro de Fletcher tras el rechazo de la Contraloría del pliego de cargos presentado por el SPI, para el contrato para la adquisición del servicio de alimentación de sus unidades.
Por su parte, la procuradora Fletcher estimó que Garuz puede acudir a la Corte Suprema de Justicia para que determine si la actuación del contralor Alvin Weeden es congruente con sus funciones de fiscalización de las finanzas públicas.
Según Fletcher, la institución encargada de establecer y esclarecer los procedimientos relativos a la contratación pública lo es el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y no otra institución estatal. Agrega que en este caso la Contraloría debe limitarse a fiscalizar e intervenir en todos aquellos actos que por ley le corresponda.
A la vez señala que la competencia de la Contraloría está recogida en la Ley 32 de 1984, en donde no existe una norma que le faculte a entrar en cuestiones atinentes propiamente a las contrataciones y, sobre todo, al pliego de cargos por tratarse de materia eminentemente de contratación sujetas al MEF.
Por otro lado, explica que el artículo 48 de la Ley 32 otorga a la Contraloría la facultad de no refrendar los contratos remitidos para su aprobación, pero que existen otras instancias a las que se puede someter la consideración de estos casos.
Según Garuz, el SPI está preparando el proceso de acto público para el suministro, distribución y transporte de alimentos elaborados que consumirá el personal de esa institución y que el pliego de cargos fue sometido a la consideración del MEF.
En opinión del Departamento de Asesoría Legal del SPI, el órgano competente para actuar en este caso es el MEF y no le corresponde a la Contraloría hacer rectificaciones al pliego de cargos.
Dentro de este proceso a Guardia le fue concedida una fianza de excarcelación por un monto de B/.5,000.
Las cifras anteriores indican que 7 de cada 100 panameños son analfabetas y los mayores niveles de este agudo problema educativo se ubican en las comarcas indígenas y con relación al sexo son las mujeres las que reportan el mayor porcentaje de analfabetismo. Según indica el profesor Luis A. Bonilla, sub director Nacional de Educación de Adultos del Ministerio de Educación, en la actualidad se llevan a cabo una serie de programas basados en una metodología de educación de jóvenes y adultos, atendiendo a los enfoques de la ciencia andragógica. Se aplica la enseñanza presencial y a distancia, en forma directa en los planteles. Se ofrece en tres niveles: la Educación Básica general, con dos etapas: la alfabetización y Educación Pre Media. Además, existe el programa de Terminación de Estudios Primarios, los cuales en la actualidad se validan a través de Centros Pilotos con el propósito de que el próximo año se desarrollen con mayor propiedad.
Históricamente los programas de alfabetización se llevaban a cabo a través de cartillas de alfabetización. Hoy día las estrategias han cambiado y se emplean el método El ABCD Español. Este método consiste en la enseñanza de la lectura y la escritura mediante módulos.
El primer nivel de enseñanza de la educación de adultos se inicia con la alfabetización de las personas. Sus objetivos son el dominio de la lectura, la escritura, expresión oral y fundamentos de aritmética. Se ofrecen además programas cortos de capacitación laboral que le permiten a la población mejorar su nivel de vida y continuar sus estudios primarios académicos correspondientes al primer nivel de Educación Básica General. Resulta revelador los datos suministrados por el documento "Panamá Estudio sobre la Pobreza: Prioridades y Estrategias para la Reducción de la Pobreza", publicado por el Banco Mundial, que al respecto indica que Panamá ha logrado un alto nivel de alfabetización, creando así una importante base para promover un desarrollo económico con equidad, aunque hay déficit importantes en la población indígena. En comparación con los países de América Central, la alfabetización es bastante alta en Panamá, incluso entre los pobres. En las áreas indígenas, sin embargo, menos de dos tercios de personas mayores de nueve años sabe leer y escribir. Las tasas de analfabetismo son especialmente elevadas entre las mujeres que viven en áreas indígenas, lo que indica que las niñas son víctimas de una marginación a los beneficios educativos y culturales. Entre los grupos de orígen indígena, los Kuna tienen mayor nivel de alfabetización (80%), seguidos por los Emberá- Wounan ( 75%), Ngöbe Buglé (64%), quien representa el grupo indígena más pobre de Panamá.
No es suficiente contar con el dominio instrumental de la lectura y de la escritura.
Según una encuesta publicada en París en 1999 y recogida en el periódico Alfabetización y Juventud de la UNESCO, el 26% de los franceses mayores de 15 años no leen. En las sociedades tecnológicas los estándares de alfabetización han cambiado drásticamente. En la Europa Occidental del siglo XVII aquellos que podían escribir sus nombres eran considerados alfabetos.
Hoy día el siglo XXI declara otros tipos de analfabetismos y que tienen una alta incidencia en las formas en que la población puede acceder a puestos de empleo y mejorar su calidad de vida. Estas formas de alfabetismo, indispensables para desempeñarse satisfactoriamente en el siglo XXI, son:
Dominar como mínimo otro idioma, además del materno. Se refiere al idioma inglés, tanto en su redacción como lectura comprensiva y expresión oral.
Poseer conocimientos en lenguaje de computación: dominar entre 3 ó 4 programas de informática.
Estar actualizado en los temas propios de la época: tener acceso a servicios de radio, televisión y prensa escrita.
Mantener comunicación permanente a través del sistema de correo electrónico con fines de intercambio profesional.
Asistir de forma periódica a actividades de capacitación profesional para ampliar el entorno laboral.
Tener acceso a los servicios de Internet.
Leer con fines de actualización profesional, de mejoramiento personal y social, por lo menos 10 obras relacionadas con su especialización en un año.
Poseer una actitud favorable hacia el cambio, hacia la búsqueda del conocimiento, hacia la innovación.
5 diarios, circulan 16 diarios por cada 1,000 habitantes
Estaciones de televisión: 6. Viviendas con televisión: 525,979 (77%)
Estaciones de radio: 123 estaciones AM; 173 estaciones FM
Librerías a nivel nacional: 37
Anfitriones en Internet: 1.9 por 1,000 habitantes.
Generalmente el agresor ha sido víctima de las mismas acciones por parte de sus familiares. O sea, es una actitud que tiene su génesis en la infancia o adolescencia de la persona.
La mayor parte de las agresiones se dan en la infancia, porque es cuando la persona es más vulnerable.
"Todavía no he encontrado ningún caso donde se les haya detectado trastorno mental, ninguno está loco", afirmó Pineda y en esto coincidió la psiquiatra del Instituto de Medicina Legal, Elaine Bressan, con respecto a los agresores.
Se ha podido determinar que aquellos agresores sancionados o que se les obliga a cumplir una condena no reinciden en el delito.
De acuerdo con la psiquiatra del Instituto de Medicina Legal, la persona que protagoniza el maltrato difícilmente es un extraño, sino que se trata de allegados que ejercen la autoridad hacia el menor.
"Es un doble maltrato, porque la persona de quien yo dependo y me cuida es quien me maltrata", sostuvo.
Consideró que hay mucha confusión entre disciplina y castigo, y prueba de ello es que muchos padres que no tienen rasgos de violencia piensan que un "chancletazo o correazo" forma parte de la crianza adecuada de los hijos.
"Muchos dicen: Yo fui criado con golpes y estoy bien y soy lo que soy gracias a eso. Es cuestión de cultura", explicó la experta.
Planteó que en el 99% de los casos de maltrato se determinó que la persona no padece ninguna enferma mental, sino que es de muy baja tolerancia a la frustración y considera que cuidar a un niño es una "gran carga".
"Son personas irritables y que fácilmente entran en ira, pero todos somos víctimas de estas situaciones, pero tenemos que aprender a controlarlas", sustentó.
Detalló que el opresor sabe controlarse, de lo contrario estaría muerto, porque se pelearía con todo el mundo cuando se enoja.