Nación

Temen nuevos derrumbes

En el distrito de San Miguelito, las lluvias también han hecho estragos en familias humilde de Samaria.


A pesar que no han caído en la capital torrenciales lluvias como las ocurridas en Chiriquí y Bocas del Toro, el distrito de San Miguelito registró percances por deslizamientos de tierra.

En esta populosa región, Iris de Berdiales, no duerme tranquila preocupada por los aguaceros.

El domingo, el muro de su casa, ubicada en Samaria, sector 4-B2, colapsó.

 

Las limitaciones económicas le impiden tomar acciones para los trabajos de reparación.

Entre veredas y altos barrancos de tierra, la distancia para llegar a su hogar es de aproximadamente 125 metros.

Percance.
Mientras narraba a Panamá América lo ocurrido, un ataque de asma la dejó exhausta. Halana, su hija, la auxilió, dándole agua y poniéndole el inhalador que controla su enfermedad.

 

Ya calmada, dijo que la Junta Comunal, el IDAAN y Elektra Noreste, le asistieron para las inspecciones, tuberías rotas y remoción del poste de luz.

La ayuda que espera Iris y su familia, dependerá de la resolución que emita el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), sobre lo que ocurrió.

No obstante, la llovizna continúa, y el riesgo que se caiga el resto de tierra y muro, no la deja dormir.

 

En el sector 3, en Samaria, Benigna Rodríguez, de 48 años, perdió baño, cocina y comida.

El pasado lunes, a las 9:30 p.m., un alud de tierra arrasó con parte de su vivienda y enseres.

Responsabiliza al clima que se mantiene sobre la capital, y agradeció a Dios, porque en el momento del desplome, su familia no estaba en la casa.

 

El alcalde Héctor Carrasquilla y el representante Gabino Lazo, como autoridades del distrito, junto al Ministerio de Vivienda (MIVI), acudieron al sector a inspeccionar, pero la respuesta según Benigna, fue "hay que esperar".

En Las Praderas de San Antonio, un barranco cayó sobre la casa de Felipe De León.

Su muro colapsó y diariamente tiene que limpiar los sedimentos de lodo que ha dejado.

Ya pasó más de una semana, y la solución temporal, es una lona que cubre lo que queda de tierra en el barranco.

SINAPROC le advirtió de un árbol que podría caer, sin embargo, desde los paliativos que le brindaron, nadie le ha dado una "solución concreta".

Las lluvias no dejan de preocupar a De León y su familia, quienes intranquilos, observan que sus vidas estén en riesgo.


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424007
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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