En la década de los setenta la tuberculosis mostró una significativa disminución, sin embargo, a inicios de los años ochenta comenzó a incrementarse lentamente.
Una de las razones, según explica la doctora Cecilia de Arango, Coordinadora Nacional del Programa de la Tuberculosis, es que no existían los controles para el tratamiento médico. "El paciente simplemente se iba para su casa, pero no había un control en los medicamentos que ingiriera".
Lo que dice Arango es que a mediados de 1999 se inició el proyecto de apoyo al Programa Nacional para el control de la tuberculosis MINSA- Fundación Damián, que creó un cuerpo de promotores de la salud para darle seguimiento a la administración directa en la aplicación de los medicamentos al enfermo.
Y es que, tal como señala, aunque los controles se tienen, la tuberculosis es una enfermedad infecciosa. Son más vulnerables a enfermar los infantes, adolescentes y adultos mayores.
"El bacilo tuberculoso es un germen oportunista porque para producir la enfermedad necesita que el huésped tenga algún grado de deterioro de la inmunidad celular, ya sea por VIH, desnutrición, diabetes, abuso de alcohol, usuario de drogas, tratado con corticoides o inmunodepresores", indicó.
En medio de este panorama, Arango cree que uno de los grandes logros en la prevención de la tuberculosis ha sido la disminución de defunciones. Como ejemplo mencionó que en el 2003 hubo una tasa de 7. 1, mientras que en el 2004 bajó a 4.6.
Siendo así, para la doctora, la prioridad es ubicar a quienes tengan sintomatología como tos por más de 15 días, de modo que inicien el debido tratamiento médico.
Lo cierto es que se trata de un mal con particularidades temerarias. En las mujeres, la tuberculosis puede cicatrizar los ovarios y las trompas de Falopio, causando esterilidad.
Y hay más. La llamada tuberculosis extrapulmonar se puede encontrar en los ganglios, riñones y huesos. Suele provenir de una infección tuberculosa pulmonar que se ha diseminado a través de la sangre.
La tuberculosis es una enfermedad muy antigua que data de 3, 700 años A.C. Anualmente cobra unas 3 millones de vidas en el mundo. Panamá está ubicada en el segundo grupo de países latinos con más personas infectadas.
En el Código Sanitario de Panamá se indica que los enfermos de tuberculosis tendrán atención gratuita y libre de costo.
Si la persona afectada está hospitalizada en un nosocomio del Ministerio de Salud los gastos que genere su estadía deberán ser gratuitos.
El trabajador social tiene la obligación de orientar al paciente al respecto.
Como modalidad se ha introducido el uso de la tarjeta de control médico para llevar un registro de la aplicación de las medicinas. Este modelo ha llegado incluso a la frontera con Costa Rica para vigilar a los enfermos.