El respaldo panameño a la propuesta de Japón de votar en secreto para aprobar o rechazar la moratoria a la cacería de ballenas, mantiene atemorizados a los grupos ambientalistas y conservacionistas a nivel mundial, pues existe la posibilidad que el representante del Ejecutivo apoye la caza de este cetáceo.
A pesar que la presidenta Mireya Moscoso anunció el viernes que Panamá votará a favor de salvaguardar la especie, sostienen que puede darse una cambio de "última hora" y apoyar a Japón en su intención de continuar cazando ballenas.
Sin embargo, aunque Panamá se sumó al voto secreto, la moción japonesa presentada en la reunión de la Comisión Ballenera Internacional en Italia, no tuvo frutos, pues 29 votos en contra del secretismo se impuso a los 24 países que estaban a favor del voto oculto.
Milko Schvartzman, de Greenpeace, señaló que Panamá votó con el bloque de países comprados por Japón, que pedirá que se le autorice a cazar unas 50 a 100 ballenas más de las más de 600 que caza año a año.
Mientras el director de la Asociación Nacional para la conservación de la Naturaleza (ANCON), Líder Sucre, dijo que aunque el voto de ayer no es un abierto favoritismo a la caza de ballenas, sí les preocupa, porque es un voto que se suma al bloque que apoya la caza.
"Ojalá las declaraciones hechas por el Ejecutivo a efecto de que el voto sea a favor de conservar las ballenas y en contra de la cacería comercial no cambie ahora que se aproxima el voto que más nos importa, ojalá sea un voto a favor de cuidarlas", dijo. La Comisión Ballenera Internacional votará nuevamente hoy o mañana.
Por su lado, el comisionado presidente de la CLICAC, Gustavo Paredes, indicó que hoy llevarían a cabo un operativo contra estos comercios, a fin de detectar las irregularidades que se puedan estar cometiendo.
Advirtió que en caso de detectar anomalías como productos sin fecha de vencimiento, los infractores pueden recibir sanciones que van de B/. 100.00 a B/. 10,000.