El presidente panameño, cuyo país ocupa en la actualidad un asiento en el máximo órgano de las Naciones Unidas, aseguró que se lleva "demasiado tiempo" debatiendo cómo efectuar esta reforma.
"Quiero instar a que, con amplitud de miras, culminemos este debate y produzcamos pronto los cambios pertinentes", apuntó.
En la actualidad, solo cinco países (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) ocupan un puesto permanente en el Consejo de Seguridad y cuentan con poder de voto.
Los otros diez se rotan por regiones entre los otros 187 miembros de las Naciones Unidas.
Torrijos aseguró que Panamá ejerce su cargo en el Consejo de Seguridad "con un gran sentido de solidaridad regional y responsabilidad fiduciaria frente al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales".
Con base en esta experiencia, consideró que la ONU debe transformar el enfoque con que se organizan las misiones de paz, para darles un contenido más social y económico.
"Para alcanzar una paz duradera, hace falta algo más que deponer las armas: debe iniciarse el camino al desarrollo, las instituciones legales y políticas se deben reconstruir y los derechos humanos respetarse", advirtió.
Sobre el futuro de Kosovo, aseguró que únicamente un acuerdo entre albano-kosovares y serbios puede asegurar la paz.
Asimismo, reconoció los avances logrados por el Gobierno de Haití y reiteró el respaldo de la misión de la ONU en ese país caribeño.