Después que un grupo de trabajadores decidiera levantarse de la mesa del diálogo que discute la Ley 30, el viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, dijo que con esta actitud ponen por encima sus interés y no los del pueblo.
"Si no revisan punto a punto la Ley 30 con qué base pueden cuestionarla. Le hemos pedido que, junto a nuestro equipo, vean y analicen punto a punto la Ley. Sino la revisan con qué base pueden cuestionarla", señaló Carles.
Carles indicó que desde los acuerdos que se suscitaron en Changuinola, el Gobierno fijó su posición de no derogar la Ley 30, y ellos (los trabajadores) accedieron a sentarse en una mesa del diálogo.
Saúl Méndez, quien representa a un sector de los trabajadores, en la mesa del diálogo manifestó a los medios locales que si el Gobierno no derogaba la referida ley abandonarían el diálogo.