El director de Operaciones del Tránsito de la Policía Nacional, Roberto Joudry, consideró que pese a los rigurosos controles que se aplicarán a partir de la fecha al transporte colectivo por parte de la Dirección del Tránsito, dependerá de la Autoridad del Tránsito aplicar la fiscalización para corregir el desorden y las malas condiciones en que los conductores mantienen los autos.
Dijo que ante la preocupación ambas entidades de control del tránsito y transporte han efectuado operativos desde enero, pero que las decisiones presentadas el pasado jueves serán aplicadas para poner orden el sector colectivo.
Joudry aseguró que no se puede generalizar que todos los conductores son desordenados en el manejo e irresponsables, pero que muchos de ellos incurren en faltas que incluso han ocasionado la muerte de los usuarios del transporte.
Advirtió que a partir de este lunes retomarán los operativos en conjunto y que se aplicarán de forma enérgica las disposiciones acordadas el jueves, entre las que figuran la utilización de una licencia profesional y la revisión de los vehículos para que cumplan con las exigencias.
Dijo que la Policía del Tránsito se mantiene las 24 horas del día en las calles, pero que muchas veces los usuarios de las vías quisieran un agente en cada esquina o detrás de cada conductor, pero que eso no es posible.
"No podemos tener un policía detrás de cada conductor, Panamá está señalizada y los conductores son los responsables de promover el desorden en el manejo, quebrantando la ley constantemente", expresó el comisionado.
Explicó que en un gran número de accidentes de tránsito ocurridos en el territorio, se evidencia que los ocupantes han estado ingiriendo bebidas alcohólicas.
"Esas situaciones están provocando la muerte de muchas personas y debe haber responsabilidad en el conductor de que no sólo es su vida, sino también la de terceros que pueden salir afectados en determinado hecho".
Mientras, en la sesión de la Comisión de Transporte de la Asamblea Legislativa surgió una propuesta: la revisión integral de las leyes 14 y 34 de 1999, que regulan la actividad del transporte en Panamá para otorgarle mayores facultades a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre, al momento de aplicar sanciones contra conductores y cancelar cupos.
La reunión fue producto de la reacción enérgica de la población y los medios de comunicación ante las constantes violaciones a las leyes de circulación vehicular y que esta semana costó la vida de la joven Ilka Chérigo.