Desde las ocho de la mañana de ayer, transportistas y moradores del distrito de Chiriquí Grande en la provincia de Bocas del Toro, se unieron y cerraron la carretera que conduce de Dolega-Chiriquí Grande-Almirante- para evitar la circulación de buses de esa nueva ruta.
Griselda Gutiérrez, vocera de la Cooperativa de Servicios Múltiples Transístmica S.A., de Chiriquí Grande, expresó que desde primeras horas de la mañana recibieron el aviso de que buses de la nueva organización que pretende hacer viajes a varios sectores de la provincia, por lo que decidieron realizar las acciones de protesta.
Los transportistas locales se encuentran en estado de alerta desde el pasado sábado, tras la inauguración de dos tramos de la carretera por el Ministro de Obras Públicas (MOP), Luis Blanco, hicieron un llamado de inmediato a sus agremiados para realizar el cierre de la vía.
Pasadas algunas horas, al lugar se apersonó Efraín Vernaza, jefe de la Policía en la provincia, quien llegó a un acuerdo con los transportistas, logrado que la vía fuera despejada en los puntos conocidos como la "I" y Quebrada Cedro, sectores estratégicos que permanecían obstaculizados.
Gutiérrez aseguró que es muy posible que para primeras horas de hoy, se den iguales acciones, pues el acuerdo en el que se establece que los nuevos buses no circularán no es definitivo, por lo que esperan nuevas incursiones y tranques.
Agregó que la finalidad del movimiento es que se cancelen los 28 cupos otorgados por el gobierno a las nuevas rutas, pues se dieron hace más de un año y nunca se tomó al gremio local que por largo tiempo han prestado el servicio de transporte de David-Chiriquí Grande.
Hasta el momento existen dos demandas de nulidad y se espera un pronunciamiento de la Dirección Nacional de Tránsito.
Mientras tanto, los trabajadores del volante seguirán en estado de alerta porque señalan que no se debe dejar al bocatoreño sin trabajo por beneficiar a unos cuantos foráneos, aseveró la dirigente.