El sector transportista está esperando una respuesta a la solicitud de diálogo presentado a las autoridades a fin de iniciar conversaciones para lograr que la banca estatal, compuesta por el Banco Nacional y la Caja de Ahorros, ingresen al mercado de financiamiento de vehículos para el transporte público.
En este sentido, Luzmila Ambulo, secretaria general de la Cámara Nacional del Transporte, señaló que una de las grandes dificultades que atraviesan los propietarios, es cancelar a las financieras sus unidades debido a los intereses actuales, que oscilan entre el 14 y el 17 % .
Detalló que para los propietarios resulta dificultoso renovar la flota actual si se mantienen, las mismas tarifas de hace 20 años, situación que se agudiza con el alza en el precio del combustibles, llantas, repuestos y los intereses de las financieras.
De allí, que "hemos solicitado un acercamiento con la presidenta de la República, Mireya Moscoso, a fin de lograr que entidades bancarias estatales, incursionen en el mercado del financiamiento al sector transportista.
"Esta situación no la soporta nadie," afirmó Ambulo, quien explicó que la gran mayoría de la flota de buses que circulan en Panamá, son de segunda con mas de cinco años de servicio que han estado sirviendo en otros países, simplemente, porque con las tarifas que se pagan actualmente, nadie puede invertir en un autobus nuevo, detalló.
Ambulo se quejó de la lentitud en las conversaciones que llevan adelante con una comisión integrada por representantes de la Autoridad Nacional del Transporte, para estudiar el tema de las tarifas, porque después de 20 años, ya es tiempo tomar una decisión sobre este tema.
La dirigente no descartó que el sector transportista recurra a otras vías para hacer cumplir lineamientos que están contemplados en la Ley 34 que rige la actividad a nivel nacional.
La dirigencia del transporte, señaló Ambulo, comparte el criterio esbozados por algunas autoridades en el sentido de prohibir la importación de vehículos de segunda para el transporte público de pasajeros, sin embargo aclaró que se deben dar las garantías para que las empresas aseguradoras y financieras, para que el precio sea razonable y que existan facilidad de adquirir los repuestos en plaza.
El sector transporte pide que en el proyecto de ley que se refiere a la prohibición para importar buses de segunda, se debe establecer un margen para traer unidades con dos o tres años de servicio y no como los que se compran ahora que ya tienen hasta diez y doce años de uso.
En Panamá estos buses circulan en las calles hasta quince y 20 años más, debido a que los propietarios deben pagar el capital y los altos intereses que cobran las financieras, de allí que observamos unidades que pierden los frenos, la dirección o el tren, afirmó otra fuente vinculada al transporte.
La Cámara Nacional del Transporte, está integrada por unas 340 organizaciones transportistas, de servicio colectivo, selectivo y también el transporte de carga y se estima que la cantidad de propietarios supera los diez mil conductores.