A la dirigencia del transporte público no le preocupa que se acerque el fin de los denominados “diablos rojos”, pues está segura de que el Gobierno respetará los acuerdos alcanzados con la administración anterior que les garantiza una indemnización de B/ 25 mil por cada bus.
El presidente de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), Dionisio Ortega, dijo que desde la administración de Martín Torrijos hay un acuerdo y que el Gobierno del presidente Ricardo Martinelli va a respetarlo.
Mientras la dirigente de la Ruta de Don Bosco, Rosa Pérez, expresó que hay transportistas preparados para la salida de los “diablos rojos” y otros a los que los ha golpeado duramente esta situación.
Denunció que existen transportistas que nunca han rodado sus buses; sin embargo, esperan que el Gobierno les dé su indemnización.
Cuestionó que se haya escogido a la CANATRA para encabezar las negociaciones porque, afirmó, no tiene ni siquiera cuenta bancaria o planilla para manejar las indemnizaciones. Pérez aseguró que teme que "los dineros del erario sean saqueados".
En tanto, David Ramírez, presidente del Movimiento 23 de octubre, formado luego del incendio del bus 8B-06, considera que lo más importante es contar con un transporte seguro y amigable.
Señaló que es necesario que la empresa y las autoridades garanticen el cumplimiento de todas las normas de seguridad establecidas.
Planteó que el nuevo transporte debe tener varias salidas de emergencia, dispositivos de detención y control de incendios y de salida para discapacitados.
Agregó que es necesario que estos buses cuenten con el sistema global de localización (GPS) para el monitoreo de los recorridos, frecuencias e itinerarios.