Efectos psicológicos como problemas de estrés post traumático y otras afectaciones han sido observadas por los especialistas de salud mental que atienden a los afectados.
Anel E. González, psicólogo hipnoterapeuta, un especialista que forma parte del equipo que atiende a los afectados, dijo a El Panamá América que después de este evento catastrófico es importante reconocer que no todas las personas reaccionan de la misma manera ante la pérdida de familiares y de bienes materiales.
En este caso, explica, tiene mucho peso cómo los que lamentablemente pasaron este hecho pudieron haber enfrentado experiencias anteriores de esa magnitud en su vida.
Después de una catástrofe el impacto psicológico es significativo, afirma.
En la medida en que el evento rompe la estructura de sostén psíquico social (entorno), que es lo que ha ocurrido en este caso, la situación se vuelve caótica creando desajustes en la personalidad.
Como esta estructura se rompió de manera drástica, los afectados sufren en primer lugar estrés agudo, que impide, por algún tiempo, comprender lo que les ha pasado. Hay una negación de la situación objetiva y como consecuencia pueden bajar los mecanismos de control emocional y reducir al mínimo la tolerancia, lo que provoca reacciones incontrolables tornándose irritable y agresiva.
En los niños, muchos sufrirán regresiones a conductas previas, por ejemplo, si habían superado el orinarse en la cama vuelven a hacerlo, también sufren una ansiedad y miedo muy agudo a la separación de los padres o familiares. Experimentan inseguridad, temor y episodios de insomnio que los lleva a apegarse más de la figura que esperan protección ya sea su padre o madre o bien la persona con quien viven.
Deben normalizarse actividades rutinarias como que los niños vuelvan a la escuela, los adultos al trabajo, pues cuanto antes se devuelvan condiciones protectoras, eso ayudará a la normalización.
Lo ocurrido ayer con las lluvias que cayeron en el área del desastre es lo que se llama el estrés post traumático, afirma González. Ocurre cuando una situación similar se presenta antes de que la persona haya podido procesar el temor y la angustia de inseguridad de un evento anterior.
En este caso las personas desarrollan conductas de pánico, temor y muchas veces quieren desprenderse de cosas que tenían, porque así como la experiencia los llevó a la muerte ya están sensibilizados.
Estas situaciones producen el aceleramiento del corazón, un gran derrame de adrenalina, la persona puede experimentar incertidumbre y sentir que la muerte está cerca y que quizá no puede protegerse.
Esto no ocurre igual en todos los individuos afectados, algunas personas tienen más resistencia porque han aprendido a manejar situaciones difíciles y han salido a flote y afrontan mejor un hecho límite.
Los casos de estrés post traumático requerirán de tratamiento terapéutico.
Si no se atienden muchos podrían abandonar sus puestos de trabajo.
Además, sufrirían depresiones porque no pueden tener recursos para enfrentarse a manejar la situación.
En estas condiciones los niños son los que quedan más expuestos a cualquier situación al desarticularse el núcleo familiar, por lo que es necesario garantizarle su seguridad, recomienda el especialista.
Lo primero que hay que asegurarles rápidamente es tratar de volver a la normalidad o que lo parezca.
En estos momentos ningún niño debe estar separado de la persona con quien solía estar antes, pero por la situación de desastre se ha hecho todo lo contrario, muchos han sido llevados donde familiares que viven en zonas no afectadas.
Para los pequeños de uno a diez años, los juguetes y mascotas que hayan perdido deben ser repuestos lo antes posible, ya que estos juegan un papel importante emocionalmente. Esto muchas veces les da la tranquilidad que ni su propios familiares le pueden dar.
Es importante proporcionarles juguetes y muñecos que simbolicen la Cruz Roja, carros de bomberos, policías, médicos y enfermeras.
Estas figuras le dan seguridad y le van a proporcionar juegos relacionados con la situación en que viviero antes de pasar por esta experiencia.