En una batalla campal se convirtió ayer la sede de la Coordinadora Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO), cuando simpatizantes de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP) y miembros de la Coordinadora Nacional de Unidad Sindical Independiente (CONUSI) se enfrentaron a pedradas. El saldo: 28 personas detenidas y ningún herido.
Las piedras y demás objetos contundentes viajaban desde y hacia la sede de CoNATO y terminaron destrozando los vidrios de las ventanas del edificio.
La situación se tornó tensa con el transcurrir de las horas y ambas partes culparon a las autoridades policiales y locales de los actos, porque no llegaron a tiempo.
Xiomara Ambulo, de la FENASEP, manifestó que "lo que pasa es que CONUSI no ha querido acatar la decisión de CoNATO" que la suspendió por dos meses", dijo.
Mientras, Gloria Castillo de CONUSI culpó a Marcos Allen y al grupo de colonenses que lo acompañó, a los que tildó de "maleantes y delincuentes" por los daños ocasionados.
A juicio de Castillo, este grupo llegó arrojando piedras y efectuando disparos con armas de fuego.
La situación motivó la presencia del director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, y de las unidades antidisturbios que procedieron a efectuar varios arrestados de obreros.
Turbas de obreros se enfrentan por disputa del CoNATO
CoNATO suspendió a CONUSI por los dos meses que a esta organización le correspondía coordinar la agrupación.