Nación

Un amor turbio causó crimen de Bella Vista

Portero experto en kung fu detuvo al robusto norteamericano que arrojó a su compatriota por la ventana del séptimo piso.


El estruendo de los buses que recorren la vía España es lo único ruidoso que altera la tranquilidad de la calle 44 de Bella Vista, en la que nuevos y lujosos edificios de apartamentos han aumentado el vecindario, pero mantiene la calma tradicional de una zona sombreada por altas palmeras.
Alrededor del mediodía del pasado jueves 13, sin embargo, los gritos del portero del edificio Kiape, Domingo Sánchez, alertaron a los vecinos que algo raro estaba pasando. Uno de los inquilinos del edificio en piyamas y semidesnudo estaba balanceándose por la ventana, mientras un sujeto robusto de apariencia juvenil lo presionaba para lanzarlo al vacío.
Finalmente, la musculatura de Gary Zamor, estadounidense de 19 años, lanzó por la ventana a su compatriota James Tyson Edwards, de 41 años, quien cayó en el techo de tejas de una casa contigua habitada por indostanes, rebotando hasta el pavimento de la calle.
El portero Domingo Sánchez vio salir del ascensor a los pocos minutos a Gary Zamor, quien salió huyendo por vía España al ganar la calle. Hombre de pequeña estatura, frágil peso, pero experto en kung fú, el portero logró alcanzarlo y detenerlo cuando intentaba cruzar la vía España, esquivando la congestión de carros al mediodía y tomar un taxi. Zamor resbaló y cayó al pavimento en el intento de fuga hacia un conocido restaurante de comida china, pero Sánchez aprovechó la caída para doblarle los brazos, reteniéndolo así hasta que llegaron los policías de turismo que estaban de ronda por los alrededores.
Mientras los curiosos miraban el ensangrentado cuerpo de James Tyson Edwards, se iban acumulando las versiones sobre el fatal suceso. Al parecer existía una turbia relación homosexual entre ambos y ésta podría ser la causa del sangriento desenlace. Recogiendo versiones de los vecinos, se supo que James Tyson Edwards y Gary Zamor habían vivido juntos en Miami por largo tiempo, pero las riñas frecuentes determinaron que Edwards decidiera viajar solo a Panamá para ponerle final a la relación. Residió alrededor de seis meses en el edificio Kiape, donde habitan varias familias colombianas. Al parecer, nunca los vecinos vieron algo incorrecto en la conducta de Edwards, hombre maduro a quien algunos sin confirmación atribuyen la profesión de médico ginecólogo.
Pocos días antes del incidente, se apareció el moreno y corpulento Gary Zamor en el apartamento 16 que ocupaba Edwards. Zamor estaba en un hotel vecino, pero se le veía llegar constantemente al edificio y subir al apartamento del séptimo piso de Edwards. El cheque sin nombre por 9,500 dólares que se encontró en un bolsillo de Zamor podría ser una prueba que una disputa por dinero, más las pasiones exacerbadas por la pareja homosexual de Miami, alcanzara la hora final en la calle 44 de Bella Vista que ya recuperó su sedante normalidad.
Las tejas quebradas esparcidas por la calle y la cinta amarilla puesta por la policía alrededor del perímetro de la violenta caída de James Tyson Edwards son los indicios que algo perturbó la calma de la calle 44 de Bella Vista.


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112938
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América