HILDA Candanedo, directora de Patrimonio de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) le llama "herramienta de gestión" a un plan de manejo y sus palabras son una constancia de la importancia de este procedimiento.
Justamente el del Parque Nacional Coiba debe estar listo en 15 meses, pero ¿qué ocurre antes?
Las acciones en Coiba, sobre todo ahora que ha sido designado Sitio Patrimonio de la Humanidad, no pueden andar a la ligera, por lo que el antiguo plan de manejo es mientras tanto, la referencia obligada de cualquier movimiento en el área.
Así lo explicó al Panamá América, Candanedo. Lo cierto es que el nuevo documento no es necesariamente producto de la reciente denominación.
Cada cinco años las autoridades a las que compete la confección del plan deben reunirse para actualizarlo, puesto que las condiciones del área varían. En el caso de Coiba, ya era hora.
Sin embargo, no es únicamente un asunto de cotejo de datos, hay mucho dinero de por medio.
En ese sentido, Gabriela Etchelecu, directora Ejecutiva de la Fundación Marviva, tiene buenas noticias. "Se han estado consiguiendo los fondos y el plan de manejo no le va a costar un real al gobierno de Panamá".
Será financiado por la organización ambientalista Conservación Internacional y en su preparación participa personal y directivos de ANAM respaldados por científicos de Smithsonian, la Universidad de Panamá, el Instituto Panameño de Turismo (IPAT), entre otros. Etchelecu habla de un "esfuerzo conjunto" que debe rendir los frutos esperados.
Al respecto, Líder Sucre de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), certifica que en Coiba hay más de un documento sobre el que se fundamenta la actividad en el sector.
Son ellos: el plan de manejo vigente, la ley que crea el parque y y la resolución del tema pesquero.
Coiba se ha convertido en una dinámica y constante discusión. Tanto Sucre como Etchelecu atribuyen parte de los logros alcanzados a la fecha al papel que está desempeñando el Consejo Directivo. Las reuniones trimestrales pasaron a ser mensuales y cada uno de los miembros procura llevar a la mesa planes concretos.
El plan de manejo que viene en camino tomará en cuenta la parte terrestre de la propia isla, lo que no ocurría en el anterior.
Y es que Candanedo mencionó que del documento vigente no forman parte las zonas que después se integraron como parte del parque a través de la ley.
Etchelecu, por su parte, señaló que se pretende efectuar estudios de pesquería para determinar lo que ocurre con los pargos, meros, tiburones que son especies frágiles y que vienen al parque a reproducirse o pasan de manera migratoria.
Esos datos no existen aún y según subrayó Etchelecu, "sin este elemento científico no podemos saber cuánta pesca aguanta el parque. Eso es vital".
A lo anterior añade, "lo que existe es la teoría y tenemos que ponerla en número". Sucre coincide con Etchelecu y agrega que el parque ha sido "abusado" en cuanto a la pesca.
"Hay que darle un chance al parque para que cumpla su papel de vivero.. hay que dejar a la gallinita de los huevos de oro", señaló.