En países de la región ya se están adoptando políticas a favor de parejas del mismo sexo.
En Costa Rica se permitió que puedan incluir a sus parejas en los beneficios del sistema de seguridad social, que contempla derecho a atención en el sistema de salud pública.
Esta decisión responde a un viejo anhelo del movimiento gay del vecino país centroamericano, tradicionalmente conservador y religioso, cuya legislación no reconoce el derecho al matrimonio homosexual.
Pero, mientras en otros países la comunidad gay empieza a ser paulatinamente incluida en prestaciones sociales, la de Panamá lleva ya una década solicitando no ser discriminados.
En septiembre de 2005 el vocero de la asociación, Ricardo Beteta, se presentó a la oficina de Iniciativa Ciudadana de la Asamblea para presentar un anteproyecto con el que buscaban frenar la discriminación en el país por razón de orientación sexual o identidad de género.