El Panamá América
Diversas autoridades de la Universidad de Panamá denunciaron ayer al diario El Panamá América, que algunas universidades privadas del país están impartiendo ilegalmente algunas carreras de Ciencias de la Salud con el aval del Ministerio de Educación.
De acuerdo con el decano de la Facultad de Medicina, Enrique Mendoza, reiterados informes elaborados por la Universidad de Panamá a través de la Comisión de Fiscalización Académica, han planteado que estas universidades presentan problemas para efectuar prácticas de materias básicas, pero el ministerio de Educación no hace nada al respecto.
Sostuvo que el caso de una universidad privada que opera en Chiriquí, en un informe elaborado 20 el septiembre de 1999, detalla que la biblioteca médica real, todavía está muy lejos de contar con las fuentes suficientes para un buen apoyo bibliográfico.
Destaca que más del 95% de libros y revistas que allí se encuentran son muy viejos, por lo que son de poca utilidad, sólo el 5% son nuevos.
Sostiene que esta universidad no posee ni siquiera los mínimos elementos para iniciar el V semestre en la extensión de David, y a todas luces se nota que los cursos son programados sobre la marcha de acuerdo a los recursos de infraestructura, facilidades de materiales, de equipo y especímenes biológicos de laboratorio y personal docente.
El informe hace alusión que aunque existe cierto grado de mejoría en algunos aspectos, con relación a la fiscalización anterior, persisten fallas en áreas como planificación, desarrollo del cuerpo docente, infraestructura y facilidades básicas que son indispensables para la formación de un médico integral.
"No se trata de formar médicos rurales o médicos descalzos, sino formar un profesional cabalmente preparado para poder interactuar adecuadamente en cualquier región y con cualquier segmento de la población", agrega el informe.
En tanto, el director nacional de Docencia Superior del Ministerio de Educación, Mario Medina, aclaró que hasta el momento la Universidad de Panamá no le ha remitido a esta institución ningún informe indicando cuáles universidades no cumplen con las normas mínimas para brindar determinada carrera.
Anotó que las universidades que están funcionando tienen autorización del Ministerio de Educación y las carreras que ofrecen son sometidas a la fiscalización de la Universidad de Panamá.
Recalcó que el Ministerio de Educación necesita que la Universidad remita las denuncias de incumplimiento del programa curricular.
Sostuvo que el ministerio tiene la facultad para ordenar el cierre de una universidad o la prohibición de carreras que no cumplen con los requisitos mínimos exigidos por la Primera Casa de Estudio.
Al mismo tiempo, el decano de la Facultad de Medicina denunció que el Hospital Santo Tomás y el Hospital del Niño quieren cobrarle a los estudiantes de la Primera Casa de Estudio por realizar sus prácticas en estos nosocomios.
Indicó que de continuar la incursión de estudiantes de las universidades privadas en el Santo Tomás y Hospital del Niño, quienes sí pueden pagar, la calidad de enseñanza en la Primera Casa de Estudio se irá deteriorando.
Advirtió que el convenio que pretende firmar el Hospital Santo Tomás con las universidades privadas si les restará oportunidades a los estudiantes de la Universidad de Panamá e inclusive algunos médicos del Santo Tomás en los últimos meses rechazan la asistencia académica a los mismos.
Recalcó que inclusive algunos estudiantes se han quedado sin atender la cantidad de partos establecidos por el programa de enseñanza, y señaló que durante el tiempo que estuvo cerrada la Sala de Parto, se le prohibió acudir al Hospital San Miguel Arcángel.
Enfatizó que hasta el momento han logrado mantener la exclusividad de práctica para los estudiantes de la Universidad de Panamá en la Caja de Seguro Social, pero en los últimos meses se está presionando para acabar con esta prerrogativa.