Por lo menos, uno de cada siete infantes panameños, menores de cinco años, sufre de desnutrición infantil, lo que arroja un índice de 6.8% de incidencia en el país.
La situación es más crítica entre los indígenas, donde los niveles alcanzan el 20%.
Factores como la pobreza, así como la falta de lactancia materna en la infancia, llevan al menor a presentar deficiencias en su crecimiento.
En 2005, las muertes por desnutrición en menores de un año tuvieron una tasa de 0.4% por cada mil nacidos vivos, además fue la 10° causa de morbilidad en los centros del Ministerio de Salud.
En total, se dieron 18 mil 358 casos, siendo principalmente menores de 15 años, de áreas indígenas.
Las autoridades de salud incorporarán en sus políticas nutricionales al nuevo patrón de crecimiento infantil para el siglo XXI, impulsado por la Organización Mundial de Salud (OMS).
La idea es desarrollar nuevos criterios internacionales de evaluación del crecimiento físico, el estado nutricional y el desarrollo motor de los niños, desde el crecimiento hasta los cinco años.
Carlos Pérez Herrera, de San Francisco, reconoció que en muchos casos no se les permite el paso a los funcionarios de Salud para fumigar las casas por motivos de seguridad.