El Instituto Nacional de Medicina Física y Rehabilitación (INMFR) es un centro de carácter público que atiende entre 600 y 800 pacientes a la semana, que suman aproximadamente unos 33 mil pacientes al año.
Cada año se atienden cerca de 5 mil pacientes nuevos, lo que indica que hay un flujo permanente de personas que asisten por primera vez a recibir atención.
El especialista Humberto Arrue, director médico del centro, señaló que en Panamá no hay ningún otro establecimiento hospitalario que ofrezca especialidades similares.
Arrue detalló que en el instituto laboran especialistas como fisiatras, ortopedas, neurólogos, pediatras, y otros. En la parte técnica, el instituto cuenta con odontólogos pediatras, terapia ocupacional, terapia física, trabajo social y terapia de voz y lenguaje.
Destacó que lo más importante es que esta atención es prácticamente gratuita, ya que las consultas cuestan B/.0.50 y las terapias B/.0.25, y además se brinda hasta el servicio de transporte desde el centro comercial El Dorado.
El 70% de las personas que se atienden son asegurados, sin embargo, se atienden a personas no aseguradas de todas las edades.
Para que una persona con algún tipo de incapacidad física reciba atención en el instituto, sólo debe presentarse con una referencia de un médico general, especialista o subespecialista y posteriormente tras una evaluación se decide si lo mandan a terapia.
Arrue mencionó que existe la necesidad de establecer un convenio con la Caja de Seguro Social, porque esta entidad no le paga al instituto.
El instituto funciona con bajísimo presupuesto operativo de B/.51 mil anuales para atender pago de servicios públicos, mantenimiento de maquinaria y equipos, insecticidas y otros.
En el instituto laboran 56 funcionarios entre administrativos, técnicos y médicos.
Acotó que el instituto es el único organismo público que ofrece servicios de rehabilitación tanto a pacientes agudos como crónicos a discapacitados permanente, temporales, parciales o totales desde el punto de vista neuromúsculo esquelético.
Explicó que no se atienden a los que enfrentan problemas de discapacidad sensorial como sordera, ceguera u otro tipo de problema parecido.
El centro inicialmente se creó como Centro de Adiestramiento Industrial IPHE y Centro de Rehabilitación para Impedidos con los teletones de 1982 y 1984.
En su evolución inicialmente funcionó como una ONG, pero debido a lo costoso que resultaba su operación, este centro pasó en 1995 al organigrama del Ministerio de Salud y en el 2001, cambia su nombre y se conoce como Centro de Rehabilitación para Impedidos (CRI).
Posteriormente, cambia su denominación y se eleva al rango de Instituto Nacional de Medicina Física y Rehabilitación.