Unos 5.000 campesinos de la localidad colombiana de Juradó (noroeste, cerca de la frontera con Panamá) huyeron hacia otros lugares luego de que guerrilleros izquierdistas incursionaran en el pueblo por segunda vez en 15 días, informó ayer el alcalde, Manuel Mena.
"Juradó es un pueblo fantasma, todos los lugareños se fueron porque la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) regresó y saqueó las viviendas y los comercios", dijo Mena a radioemisoras de Bogotá.
El alcalde despacha desde la localidad de Bahía Solano, próxima a Juradó, en la ribera del Océano Pacífico.
Un nutrido comando de las FARC irrumpió el 12 de diciembre en Juradó (610 km al noroeste de Bogotá), matando a 27 infantes, un policía y un civil.
Los insurgentes también semidestruyeron el cuartelillo de la Policía, una base naval y varias viviendas, según el Ejército, que dijo haber abatido en la contraofensiva a 42 guerrilleros marxistas, cuyos cadáveres no fueron mostrados a la prensa.
Según Mena, los rebeldes retornaron hace una semana a la localidad e intimidaron a los campesinos, que decidieron huir hacia otros poblados del selvático departamento de Chocó. No se informó si algunos lugareños huyeron hacia la vecina Panamá.
Mena ha pedido al presidente colombiano, Andrés Pastrana, que restablezca las unidades militares y policiales en Juradó para que los campesinos puedan retornar a sus parcelas.